Implantes Faciales

Estos procedimientos se usan en casos de que falte volumen, o para armonizar los relieves faciales y que necesiten  mayor proyección de la cara. Se usa para ello distintos materiales como la silicona solida o porex. Las vías de abordaje será según la ubicación del implante, así en el malar se puede abordar por vía palpebral o vía vestibular (dentro de boca) dando la proyección necesaria a la zona malar.

Si es en el mentón se puede acceder por vía vestibular (boca) o por vía submentoniana (bajo el mentón), en otras partes de la cara puede colocarse en el reborde  mandibular o zonas del cráneo deprimidas.  La anestesia es troncular con sedación o anestesia general, y normalmente puede acompañarse con otras cirugías del cuerpo o faciales.

En el periodo postoperatorio puede haber hinchazón los primeros días, la que va disminuyendo con las semanas. Las complicaciones son escasas siendo la infección, y hematoma, muy infrecuente.

Además los implantes pueden trasladarse del lugar si no se realiza un reposo indicado, siendo necesario volver a reubicarlo en la posición debida.

En los días posteriores se mantiene con ligera falta de movilidad de la zona la que se va mejorando paulatinamente.